El lugar más común de todos los lugares comunes

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Me dijiste que vaya redondeando,
haciéndome el gestito con el dedo
como en la radio,
porque el rating minuto a minuto
de nuestra charla
se estaba yendo a pique.

Entonces tragué saliva
tartamudeé
y te dije
unas cuantas paparruchadas.
Me armé
todo un Cirque du Soleil
en la cabeza
con los acróbatas
y los malabaristas
incluidos.

Me puse cursi,
te hablé de una escena de Nothing Hill
y me sentí el más gil.
Te tiré por la cabeza
un montón de frases hechas,
el lugar más común
de todos los lugares comunes.

Que sos la mina perfecta,
la más linda, la más copada,
que sos más buena que el Actimel,
que te quiero hasta el infinito punto rojo
y que -obviamente-
no podemos seguir juntos.

Me sentí un parásito,
te manoseé tanto el corazón
que me recibí de cirujano.
Tiré toda la carne al asador
y me quedé sólo con las brasas.
Se me derrumbó el Jenga.

En ese momento
se me hizo un nudo en la garganta
tan, tan grande
que hasta el día de hoy
nunca pude desatar.

2 caracoles:

Maria Emilia dijo...

=S Qué fuerte, creo que me impactó :)

Juicy dijo...

Uuuh.

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